--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

J U L I O 2 0 1 0


--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Hace muchos años que este viaje nos estaba esperando. La idea de viajar a la isla donde nació Rehana estuvo presente, rondando en nuestras cabezas, prácticamente desde que nos conocimos. Pero ya fuera por el recrudecimiento de la guerra, por el Tsunami del 2004, o por la pereza de vernos obligados a visitar a familia y demás, lo hemos ido posponiendo años tras año. Este verano finalmente vamos a cumplir con una gran ilusión y visitar Sri Lanka.


--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------



martes, 6 de julio de 2010

Tigres.

Día 7. Anuradaphura – Jaffna.
He dormido poco pero bien ya que me acosté a eso de las 2 de la mañana pero con la alegría de ver a la Selección en semifinales, entre las 4 mejores del mundo, y la ilusión de poder ganar el Mundial. Si bien es cierto que le está costando sacar los partidos y no está desplegando su mejor fútbol creo que es, hoy por hoy, el más conjuntado grupo de futbolistas del mundo, y además, para ganar una Copa del Mundo no sólo se tiene que saber jugar bonito, se tiene que saber sufrir en el campo y ganar los partidos con trabajo de equipo, y eso lo está haciendo a las mil maravillas. Ánimo!
Ver el partido a través de una red antimosquito rollo tienda de campaña o cama de princesita, según me queráis imaginar, y en un canal inglés, sin el respaldo de la family o los amigos, sin los gritos de apoyo o el mecagoenelxabialonsodeloshuevos y sin el piscolabis de rigor, quesito, olivas y demás, es un tanto extraño y por eso he echado de menos un poquito, aunque sólo llevamos una semana fuera, el estar en casa. Pero bueno todo lo ha compensado el gol de Villa, vaya crack que hemos fichado!
A lo mío! A las 6 y media ya estábamos desayunado rápidamente y tan pronto los rezagados han acabado de recoger y meter las maletas en la Van, hemos salido para la parte más septentrional de la isla, para Jaffna, el lugar que durante casi 30 años ha  sido escenario de una guerra, abierta en algunas ocasiones y de guerrilla o de gorilas, como dicen por aquí, casi siempre, entre los tigres tamiles independentistas y el ejército gubernamental ceilandés. Tras casi 30 años de conflicto, de ataques terroristas, y de represalias étnicas, y tras el fin sorprendentemente rápido de la guerra el año pasado, es lo que tiene que haya nuevo presidente en el poder = masacre necesaria para acabar con la guerra y victoria política por KO, el territorio, cerrado a todo el mundo, se ha abierto al resto de la isla y del mundo. Son muchos los ceilandeses que en estos últimos 6 meses han viajado a visitar Jaffna, la península que en otros tiempos estuvo unida a la India por un pequeño trozo de tierra y que hoy sólo son ya unas pocas y diseminadas islitas. Los turistas son muy pocos y es que el territorio todavía está tomado por el ejército, que tiene establecidos puestos de control a lo largo de toda la carretera que une el norte con el resto del país. Existe todavía cierto miedo, temor, por eso no hay extranjeros prácticamente, pero al mismo tiempo mucho interés por ver qué ha pasado, cómo está la zona, su gente, etc. Como visitante es una oportunidad única el poder venir y ver personalmente las consecuencias de la guerra y como viajamos con Sashi, un local que aquí es igual de extranjero que nosotros, sentimos mucha más seguridad que si viniéramos solos, cosa que sería prácticamente imposible. Aún así tomaremos nuestras precauciones: no estarnos fuera al anochecer, iremos bien provistos de gasolina y agua, y tenemos ya apalabrado con un amigo de Sashi un alojamiento seguro cerca de una parroquia. Por lo demás, pienso que no hay que temer por nada. La gente aquí ha sufrido una guerra y lo que quieren es reponerse, no hay terroristas y asesinos esperando en cada esquina, ni mucho menos. Todo depende del miedo que a uno le metan y lo informado que esté. Para muestra un botón: el sueco que viaja con nosotros es un caguetas de cojones, y el otro día hablando con un amigo pijal de Rehaza que vive aquí, le metió un poco de miedo. Lo que sucede es que nunca ha salido de Europa y se asusta por todo, piensa que todo el mundo quiere engañarlo, y cosas por el estilo. El otro día vimos una serpiente en la carretera y ahora está acojonado, ve serpientes en todos lados el gachón! Así que esto de viajar a Jaffna lo tiene sin dormir. Yo confío en Shashi, tienes muchos amigos, contactos, y experiencia, se lo conoce todo y nos cuida bien: trata con los locales, regatea, etc, siempre dando la cara… me recuerda un poco a uno de esos mafiosos matones que siempre esperan en el coche en pelis rollo el Padrino.
El camino ha sido horroroso. La carretera bacheada a empezado a pocos Kms de Anuradaphura y hasta que no hemos llegado a Jaffna no ha mejorado ni unos metros. Ahora conozco a la perfección el famoso masaje ceilandés. Se nota que la zona norte ha estado aislada por muchos años debido al conflicto y las infraestructuras están dejadas de la mano de Dios. Igualmente la línea ferroviria está cortada a esta altura debido a la guerra y están poco a poco rehabilitandola, no sin muchos problemas por las minas que infestan todo el territorio.
Avanzamos y nos paran varias veces más en check points rutinarios. Nos advierten y nos piden que tengamos cuidado, no nos salgamos de la carretera, no paremos demasiado y sobre todo no nos fiemos de nadie. Da respeto la cosa la verdad.
One country one nation, reza un cartel cuando nos adentramos en Kilinochchi, quizá la ciudad más debastada y demacrada de todo el norte de Sri Lanka, pues en ella se libraron los últimos y más encarnizados combates y bombardeos. Es una ciudad fantasma verdaderamente. Edificios destrozados, disparos en las paredes de los que quedan en pie, autobuses y carros de combate calcinados en las cunetas y un paisaje dantesco de palmeras carbonizadas por los recientes bombardeos. Y la gente? preguntamos, huyeron, nos responde todo el mundo. Aquí no todos eran tigres aunque sí son casi todos tamiles hindús, y cuando se lanzó la ofensiva huyeron como pudieron o los echaron por la fuerza. Hoy sufren las consecuencias del fin de la guerra. Viven, como no, hacinados en campos de refugiados apartados de la vista de cualquiera que se le ocurra pasar por aquí. Daños colaterales que se les suelen llamar, sin importancia por supuesto.
One country one nation, qué más quisieran ellos, el presidente, los suyos y el resto de los que ahí están, que más quisiera esta propaganda política barata, que todo fuera tan fácil, vamos es algo así como la Una, grande y libre de Paquito. Es el mismo problema de siempre, aquí y en todo el mundo y como siempre, el colonialismo tiene la culpa. Los tamiles piden derechos e igualdad y luchan por ellos desde hace 30 años por las armas. Los cingaleses alegan que cuando los británicos llegaron utilizaron a los tamiles como punta de lanza para aplastarlos a ellos, copando los hindús todo favoritismo y altos puestos. Quién tiene la razón? quién tiene la culpa? Quién empezó todo? Qué razones tienen unos y otros? las mismas que los palestinos quizá, las mismas que los kurdos, etc.
Finalmente hemos llegado a Jaffna y tras buscar y buscar alojamiento, tras estar en una casa de un amigo de Shashi y meter todos los bártulos ya para quedarnos, aquí las damiselas han decidido que no, que buscáramos algo mejor. Hemos acabado en el Blue Haven. Tras instalarnos finalmente nos hemos dado un rulo por Jaffna. Es increíble el contraste con lo que hasta ahora hemos visto de Sri Lanka. Los estragos de casi 30 años de conflicto son muy visibles. El nivel de pobreza es increíblemente mayor respecto al resto del país. Aquí está todo destrozado, no por la guerra en sí, que la ha habido, más bien por el aislamiento de la zona durante tantos años. La idea de una Cuba srilankesa me ha venido a la cabeza de inmediato. Los edificios se caen a pedazos, los coches británicos antiguos rollo cadillac americano en Cuba, abundan en la zona, las carencias durante muchos años de los productos de importación básicos han sido una constante y es patente en lo que las tiendas siguen ofreciendo, productos muy muy básicos. Se nota la diferencia también en otras cosas. La gente es algo más cerrada aunque igualmente amables. Son de piel mucho más oscura la mayoría de ellos e hinduistas casi todos. Son prácticamente todos tamiles, aunque hay cingaleses también y todavía desconfían un tanto de la apertura de la zona. Si en Anuradaphura éramos de los pocos viajeros en el lugar, aquí aseguro que somos los únicos, por lo menos de fuera. Quizá ha sido un poco una locura venir hasta aquí. Las atracciones no son muchas pero creo que sólo con lo que hemos visto a lo lardo del trayecto en coche ha valido la pena, y mucho.
Hemos cenado, siguiendo las indicaciones de la Planet, en el Malaya Café, un lugar donde acuden los locales a comer el típico tose, una especie de crepe hecho con harina de una lenteja autóctona, acompañado con vade, una albóndiga hecha con coco, chili, cebolla y cositas por el estilo, y todo salseado con un curry de lentejas increíble y el tipiquísimo sambol, la ensalada de coco triturado, cebolla, tomate, chili y limón, y todo ello servido en hoja de banano y comido por supuestísimo con las manos. ¿Hace falta decir cómo estaba el tema? Increíble aunque como siempre, en estos sitios, lo último que hay que mirar para no echarse atrás es cómo y dónde tienen la comida.
Ahora estamos de vuelta en el Blue Heaven, que no es el Ritz pero no está mal mal del todo. Es modesto y descuidado pero pasable. Estamos al fresquito de charla sin el bebé, el sueco que no hace más que quejarse de todo, del calor, de la comida, de la suciedad, de los perros, de los indios... Los mosquitos aquí no son tantos ni tan molestos como los del sur, será que la Guerra se lo ha llevado todo, incluso a ellos, a los pesados mosquitos. Mañana haremos una ruta de tranquis por la península ya que no hay muchísimo que ver y sobre todo nos han recomendado que tengamos precaución con todo, así que no tentaremos demasiado a la suerte.

No hay comentarios: